Las memorias de la infancia afloraron en el restaurante Casa de Piedra de la Hacienda Xcanatun con una singular combinación de sabores, texturas, e incluso, utilerías encargadas de transportar al pasado al comensal.

Las memorias de la infancia afloraron en el restaurante Casa de Piedra de la Hacienda Xcanatun con una singular combinación de sabores, texturas, e incluso, utilerías encargadas de transportar al pasado al comensal.
Toda una experiencia relajante fue la que se vivió en los dos fines de semana pasados en la Hacienda Xcanatun.
Su restaurante Casa de Piedra ofreció tres días de exquisitos desayunos y brunches para celebrarlas en su día.